¿Debería invertir en una silla para jugar? Sí y estas son las razones

0
52

Una pregunta que suelen hacer los gamers, luego de invertir en las mejores GPU, CPU, RAM y demás hardware necesario para obtener la mejor experiencia de juego es: ¿Debería comprar una silla para juegos? 

Al respecto, debo responder con un rotundo “sí”. Incluso, es un mobiliario cuya compra se debería considerar antes que la de cualquier otra cosa. Existen varias razones para validar tal afirmación, pero voy a citar simplemente las más importantes.

La silla es benéfica para la salud

Es la razón más importante. Como todos sabemos, e independientemente de su juego favorito, un gamer pasa varias horas sentado frente a su consola o PC. Si esta posición no se realiza de manera adecuada, es decir ergonómicamente, son catastróficos los riesgos para la salud del jugador. Además de los típicos dolores de espalda, cuello, hombros e incluso cabeza, se pueden presentar problemas de circulación, mala digestión y hasta várices. Por no hablar de los cambios notables en el estado de ánimo y la predisposición a la irritabilidad que puede significar estar en una posición poco óptima.

Una buena silla para juegos garantiza una postura ergonómica, evitando la presión y alineación inadecuadas en la columna vertebral y extremidades del cuerpo. Es decir que todo jugador que valore su bienestar físico debe pensar en este mobiliario.

Comodidad al jugar

 

Las buenas sillas para gamers, en línea con su objetivo de ser ergonómicas, cuentan con un diseño especial que vela por la comodidad de los jugadores al momento de usarlas. Aunque todo depende de la gama, en ellas se puede encontrar desde cojines desmontables para lumbar (respaldo) o reposacabezas, hasta relleno inteligente que se adapta a la silueta, peso y movimientos de la persona.

En todo caso, cuando uno las usa se siente como si fuera viajando en un Mercedes Benz. Algo ideal para las largas sesiones de juego.

Aumento del rendimiento

Algunos gamers dirán que para potenciar las habilidades en un determinado juego lo único que queda por hacer es entrenar y entrenar ¡y tienen toda la razón! Pero lo cierto es que una silla que garantice comodidad y una posición correcta puede ayudar a mejorar el rendimiento.

En el ámbito laboral, corregir la mala postura aumenta el rendimiento. Entonces ¿por qué en el juego iba a ser diferente? Yo mismo he probado que al usar mi silla para jugar he subido mi nivel en mis juegos favoritos.

Cuestión de estética

Esta no debe ser una razón determinante a la hora de decidir en invertir o no invertir en una silla para jugar, pues todo depende de los gustos específicos de cada jugador. Pero, seamos sinceros, lo más impactante de una PC gamer son los colores vivos y su diseño deportivo e imponente. Es lo que, en cierta forma, la diferencia de las computadoras convencionales.

Entonces, ¿por qué tener una silla de oficina -aunque sea ergonómica- en un espacio de juego en el que hemos invertido varias monedas para darle la mejor de las apariencias? No hay razón para hacerlo. Se siente muy bien la imagen que proyectas al sentarte en una silla que parece la de un deportivo último modelo, especialmente cuando otros gamers te están viendo del otro lado de la pantalla.

Flexibilidad y adaptabilidad

Las sillas de gama alta, ideales cuando el presupuesto lo permite, tienen altavoces y entradas para conectar controles, volantes y otros accesorios que hacen de la experiencia de juego algo inolvidable. Nada comparable a sentarse en una aburrida e incómoda silla de oficina a disputar una partida.

Factores a tener en cuenta a la hora de comprar una silla para gamers

Sillas de este tipo se comercializan por montones en el mercado, pero no todas resultan una buena opción. Por eso, independientemente de la gama, marca y diseño, es necesario considerar ciertos factores a la hora de comprarla. A saber:

Ergonomía

Si la ergonomía y bienestar físico que proporciona es la razón principal para decidir invertir en una silla para juegos, entonces debe ser el factor más importante a la hora de elegirla.

La silla a comprar debe apoyar correctamente nuestra columna vertebral y ofrecer suficiente ajuste para adaptarse a nuestro cuerpo. Por eso debe contar con espalda reclinable y ajuste de altura. Sin embargo, no está de más el reposacabezas y reposabrazos ajustables, que proporcionan enormes beneficios para la salud y el rendimiento.

Por último, la ergonomía está relacionada con la adaptación de un lugar de trabajo u objeto a las características físicas y psicológicas del usuario o trabajador. Por lo cual es importante que tenga elementos adicionales como la malla en el espaldas o materiales especiales para la transpiración y la reducción de la temperatura corporal.

Considero que un sitio en el que se va a pasar “gran parte de nuestras vidas” debe ser lo suficientemente confortable como que su uso no se nos convierta en un calvario. Por eso al comprarla hay que sentarse en ella y ver qué sensación produce. Un ligero cambio en la altura, la inclinación, el material o el relleno pueden marcar la diferencia y generar mucha incomodidad al usarla.

El peso

Por más ergonómica que sea una silla siempre soporta un límite máximo de peso. Hay que verificarlo, especialmente cuando tenemos unos kilitos de más. No queremos que al poco tiempo de comprarla se dañe porque no estaba diseñada para aguantar nuestra carga corporal.

Garantía

Las sillas de juego tienen diferentes sistemas de ajuste, por lo que es factible que alguno de estos se dañe al manipularlo. Así que hay que buscar una buena garantía al respecto, especialmente cuando se piensa en comprar una de gama alta cuya inversión resulte significativa.

Equipamiento y diseño 

Las sillas para juegos suelen presentar diseños agresivos y perfilados, similares a los de las sillas de coches deportivos. Además, pueden venir equipadas con accesorios como altavoces, subwoofer, receptor de radio inalámbrico incorporado, entradas para conectar controles, volantes y embragues, mesas para apoyar en la propia silla nuestro portátil o ratón, etc.

Este es un punto a considerar al momento de comprar una. De no hacerlo, podría resultar más factible comprar una silla convencional -para oficina- ergonómica y con opciones de ajuste. El problema es que pueden aumentar notablemente el precio de la silla, por lo que hay que elegirlos con plena conciencia de las necesidades específicas.

Materiales de fabricación 

La silla para juegos no puede ser fabricada con cualquier tipo de materiales, especialmente porque suelen ser un poco más costosas que las de oficina. Por lo tanto, debe tener unas exigencias mínimas en cuanto a su materia prima. A saber:

El esqueleto donde las ruedas se unen a la silla debe ser del material más resistente posible, preferiblemente en acero.

Los tejidos deben ser tan resistentes como para garantizar que no se romperán fácilmente y conservarán el color durante bastante tiempo. Pueden ser el poliuretano y el PVC. El cuero también puede ser una opción, pero subirá notablemente su precio.

Queda claro que comprar una silla para juegos no es una opción; es una necesidad, en especial para cuidar nuestra salud y no terminar caminando encorvados o con las piernas llenas várices. Aunque sus precios pueden oscilar entre los 1500 y los 9000 pesos, dependiendo de la gama, diseño y marca, yo siempre recomiendo invertir el máximo posible, pero pensando siempre en razón de la ergonomía. Nada justifica que el día de mañana terminemos padeciendo las consecuencias de una mala postura durante horas, aun cuando la razón de haberlo hecho haya sido una larga sesión de nuestro juego favorito.

Espero que los más de 1.8 mil millones de jugadores que hay en el mundo tomen conciencia de ello, empiecen a invertir dinero en sus sillas como lo hacen con sus GPU y CPU y dejen de hacer cosas como esta:

 

Compartir

DEJA UNA RESPUESTA

¡Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre aquí